lunes, 24 de septiembre de 2012

Marcha dominguera.

Ayer domingo Use y yo fuimos desde el puerto de Navacerrada a Cercedilla. Fuimos con el grupo de montaña de Telefónica. La marcha programada era subir a Siete Picos, bajar desde Siete Picos al camino Schmid para continuar hasta Cercedilla por el. A Siete Picos subimos pocos, los demás se fueron directamente por el camino Schmid o incluso hicieron variantes aun mas cortas. Los mas lentos de los que subimos eramos Use y yo, así que en poco tiempo nos quedamos solos. En los últimos meses he hecho varias veces el camino Schmid, así que estoy cansado, sobre todo, de  sus últimos cinco km., por lo que decidimos hacer una variante de la bajada del Puerto a Cercedilla. En vez de seguir el camino clásico fuimos desde la bajada de Siete Picos  por la senda de los Cospes al puerto de la Fuenfría, collado de Marichiva y bajamos a Cercedilla por el camino Puricelli. La única complicación que presenta esta ruta es la bajada de Siete Picos. La senda es muy pendiente y, en caso de lluvia o de hielo, puede ser muy resbaladiza. Además en algunos tramos se puede perder, no es grave, se recupera bien, pero hay que estar atentos. Si no se quiere subir Siete Picos se puede iniciar el camino Scmid y un poco antes del collado Ventoso, rodeando el Cerro Ventoso, hay que desviarse por la senda de los Cospes hasta el puerto de la Fuenfría (también se puede llegar subiendo y bajando el cerro Ventoso). Desde el inicio de la senda de los Cospes hasta el collado de Marichiva el camino es casi horizontal. Desde Marichiva hay, al principio, una bajada fuerte, pero no mas fuerte que la bajada de la calzada romana. El resto del camino no es muy pendiente y además te deja casi en la estación de tren. 
El día amaneció nublado, tanto en Madrid como en la sierra. Yo pensaba que iba a llover por la tarde, y por la tarde fue. Cuando nos faltaban unos 20 minutos para llegar empezó a llover. Use saco el paraguas y con eso nos bastó durante un cuarto de hora. Al cuarto de hora me puse la capa de agua, empezó a llover un poco mas fuerte, y diez minutos después paró de llover. 
Normalmente el autobús para cerca de la estación, pero, para una vez que consigo llegar casi a la estación de Cercedilla sin chuparme cinco km. de pueblo, el autobús estaba en el otro extremo del pueblo, exactamente a 2km.
  

martes, 11 de septiembre de 2012

Conservas caseras de tomate frito.

Disponía de una caja entera de tomates recién cogidos. Como todos los años dedicamos una mañana a hacer conservas de tomate según mi técnica. Unas veces la salsa la hacemos con pimiento y cebolla y otras no. En este caso solo utilizamos los tomates.

  1. Lavamos y troceamos, en trozos grandes, los tomates. Lavamos, a ser posible en lavavajillas, los botes. 
  2. En una olla grande ponemos un buen chorro de aceite y lo calentamos. Una vez caliente vamos añadiendo el tomate troceado poco a poco. Salamos, con poca cantidad de sal.
  3. Enseguida el tomate empieza a soltar su jugo, añadimos mas tomate, y con un cucharón trasladamos el jugo a la otra olla, donde reduciremos el jugo del tomate. Removemos el tomate para que no se pegue, añadimos mas tomate y retiramos el jugo hasta que se termine el tomate crudo.
  4. La pulpa del tomate está preparada poco después de añadir los últimos trozos de tomate crudo. Apagamos ese fuego y esperamos.
  5. Reducir el jugo lleva mas de una hora, hay que removerlo de vez en cuando, aunque es poco probable que se pegue.
  6. Cuando quede, mas o menos, un tercio de la cantidad inicial apagamos, juntamos el contenido de ambas ollas, trituramos, colamos con un colador fino y rectificamos la sal. Ponemos en los botes recién lavados la salsa resultante, cerramos los botes y los ponemos al baño María (totalmente cubiertos de agua) una hora o en la olla expres (en este caso no es necesario cubrirlos de agua) un cuarto de hora.



Caja de los tomatesTomate cortado y jugo a reducir
Pulpa del tomate y jugo a reducir Pulpa del tomate 
Líquido reduciendoLíquido reducido
Pulpa y líquido triturados y filtrados
Botes al baño María

lunes, 10 de septiembre de 2012

Agosto 2012







Casita celta en el Monte Santa TeclaFaro acustico. Cabo de Peñes
Haya.
Senda del Arcediano
Playa de Oyambre.
San Vicente de la Barquera

viernes, 7 de septiembre de 2012

Semana montañera.

 Esta semana, por fin, he reiniciado las marchas montañeras entre semana. El martes prepare, a petición de mi sobrino Santiago, una marcha entre el puerto de Cotos a Cercedilla, pasando por la Bola del Mundo, puerto de Navacerrada y el camino Shmid. Fuimos  Santiago, Santos y yo. No se nos dio mal, aunque Santos se quedo un poco en las cuestas mas pronunciadas y que al final no bajamos por la calzada romana, fuimos por la pista, que siempre es mas cómodo. Ayer salí con los Raposos Plateaos, fuimos desde Miraflores a Rascafría pasando por la cascada del Purgatorio. Ambas marchas superan 20km de distancia y tienen unas subidas y bajadas importantes. La marcha del martes se puede dividir en dos partes, una de Cotos al puerto de Navacerrada y otra el Camino Schmid. Cada una de estas partes es una marcha ideal, pero juntas resultan un poco duras. La de ayer es fue una marcha muy dura, tiene una subida fuerte nada mas comenzar, un tramo donde el camino está poco definido, es pendiente y da sensación de peligro en algunos tramos. Por último hay un tramo excesivamente largo de pista forestal. Hacía calor y a mi el calor me mata. Lo bueno de ayer es que hoy tengo las piernas cansadas pero no me duelen ni las rodillas ni tengo ninguna molestia en la espalda

miércoles, 8 de agosto de 2012

Bricolaje. Mueble terminado.

Con esta foto doy por concluido este tema. 

domingo, 29 de julio de 2012

¡Me ca.. en toloquesesemenea! Estoy otra vez cojo.



Amanecí, temprano, el Sábado con dolorcito en la rodilla izquierda. Habíamos quedado con unos amigos para ir a "las piraguas" de las hoces del Duratón.
La bajada  al embarcadero es una cuesta pendiente recubierta por arena fina, mas fina que la arena de muchas playas. Al bajar el dolorcito se convirtió en dolor y al volver, del embarcadero al coche, me fue doliendo cada vez mas, me costó mucho llegar.
 Esa noche tocaba cenar en los lavaderos, antiguos lavaderos del pueblo reconvertidos en barbacoas. Miguel hizo un arroz negro. Comimos, bebimos (no mucho), tomamos una copa en el patio y al volver a casa, mas dolor de rodilla. Ayer domingo no podía andar, aunque si podía conducir. Fuimos a la farmacia de Cantalejo a comprar enantium y una rodillera, que es lo que habitualmente funciona en estos casos. A la vuelta, al pasar por la puerta del centro médico decidí, que ya que estaba allí, me viese el médico. Era médica, me vio, me tocó, me interrogó, no me hizo radiografías, entre otras cosas porque no tienen aparato para hacerlas y me dijo que no parecía tener nada serio, sobrecarga en no se donde, pero doler, duele y cojear, cojeo. 

lunes, 23 de julio de 2012

Kinga con cuello isabelino.

Cuando eres libre y sales y entras a tu voluntad pasa que a veces te pueden partir los morros. En este caso Kinga llevaba dos o tres semanas con unas heridas en la base de la cola. Se pasaba el día lamiéndose y, por tanto, no cicatrizaba de ninguna manera. Este sábado le llevamos al veterinario (su gran "amigo"). Parece ser que las heridas eran un mordisco de gato, por aquello de irse de gatas. Le puso antibiótico, le peló parte del rabo y le colocó un cuello isabelino para que no pudiese lamerse las heridas. Tiene para una semana.